Juan Guaidó dio positivo a coronavirus

El líder opositor informó que sus síntomas son leves e indicó que está en cuarentena. Por otro lado, el ministro de Salud de Alemania sostuvo que su país sí necesitaba un aislamiento estricto, a pesar de que la canciller Angela Merkel revirtió las restricciones que había impuesto para Semana Santa. Finalmente, la ciudad española Barcelona viajó este sábado en el pasado para el primer concierto piloto sin distanciamiento físico, que reunió a un total de 5.000 espectadores.

La mayoría de los países europeos enfrentan una tercera ola del Covid-19 que ha dejado más contagios que los picos de infección anteriores. Lo mismo ocurre en naciones latinoamericanas. En Brasil y en Chile, por ejemplo, hay un incremento de los casos y de los enfermos de gravedad que requieren oxígeno a pesar de los planes masivos de vacunación.

En Uruguay y Paraguay los nuevos diagnósticos positivos están disparados como nunca antes durante la pandemia; mientras que Colombia y Argentina ven un incremento de los contagios, pero todavía no alcanzan un tercer pico del brote.

Por otro lado, países como Japón, Sudáfrica y Australia ya superaron las olas de contagios. 

En el mundo y durante todo el tiempo que lleva circulando el Covid-19, más de 126,9 millones de personas han contraído el virus. De ellas, 71,9 millones se han recuperado y 2,7 millones perdieron la vida por el brote, según la Universidad Johns Hopkins. Esto contrasta con los 541 millones de vacunas contra el coronavirus que se han aplicado en todos los países, de acuerdo con las cifras de Our World in Data.

A continuación, las noticias más relevantes sobre el Covid-19 en el mundo este domingo 28 de marzo:

“Quiero informarle responsablemente al país que, tras cuatro días de cuarentena producto de algunos malestares y pese a haber tomado precauciones, he dado positivo para Covid-19”, publicó en su cuenta de Twitter el líder opositor Juan Guaidó.

Guaidó agregó que tiene síntomas leves, que ya entró en cuarentena y que le avisó de su resultado clínico a todas las personas con las que estuvo en contacto.

La segunda ola del brote, después de la relajación de las medidas en diciembre y de la confirmación de los contagios con la nueva variante brasileña en territorio venezolano, han forzado al Gobierno de Nicolás Maduro a endurecer las restricciones. El país optó desde hace meses por un sistema denominado 7+7, que consiste en una semana de “cuarentena estricta” y otra de relajamiento, según el presidente. Sin embargo, ante el nuevo aumento de los contagios, esta semana Maduro prolongó el aislamiento hasta el 4 de abril, incluyendo las festividades de Semana Santa.

Según los datos oficiales, más de 155.000 personas se han contagiado de Covid-19 en el país suramericano, de las cuales 1.555 fallecieron por complicaciones relacionadas con esta enfermedad. Al menos 393 eran trabajadores sanitarios, según el reporte que hizo el viernes la ONG local Médicos Unidos.

Guaidó ha sido uno de los más críticos frente al manejo que el Gobierno de Maduro le ha dado a la pandemia. La discusión principal gira en torno al dinero para comprar las vacunas. El Ejecutivo venezolano pide liberar recursos del país que están bloqueados en el extranjero por sanciones financieras, mientras que Guaidó -quien se autoproclamó en 2019 como presidente interino de Venezuela- aseguró a mediados de marzo que dispondría de 30 millones de dólares del dinero que está congelado. El opositor indicó que ese monto lo destinaría a pagar la entrada al COVAX, el mecanismo liderado por la ONU para garantizar un acceso equitativo a las vacunas.

Hasta ahora, Venezuela no hace parte del mecanismo. A través de COVAX, el país tenía reservados entre 1,4 y 2,4 millones de vacunas del laboratorio anglo-sueco AstraZeneca; pero el Gobierno de Maduro decidió no recibirlas tras “informes técnicos” sobre los efectos secundarios del fármaco.

Este fin de semana, altos funcionarios de la Organización Panamericana de la Salud, filial de la OMS en América; y el Gobierno de Maduro tuvieron una conversación para encontrar la manera en la que Venezuela pueda acceder a las vacunas que tiene el mecanismo COVAX.

Han pasado solo cuatro días desde que la canciller Angela Merkel suspendió las restricciones que su Gobierno impuso para Semana Santa y pidió perdón por crear confusión con la medida. Así, la Administración alemana eliminó el cierre de comercios, supermercados y farmacias para esas fechas; y los 16 estados alemanes respaldaron la medida.

Pero parece que sigue dudando sobre el camino a escoger. En una aparición televisada este domingo, la canciller presionó a los estados alemanes para que redoblen sus esfuerzos para frenar el rápido aumento de las infecciones por coronavirus, y planteó la posibilidad de introducir toques de queda para intentar controlar una tercera oleada.

Agregó que si los estados no empezaban a aplicar medidas con la seriedad adecuada en un “futuro muy previsible”, tendría que considerar qué medidas podrían tomarse a nivel nacional.

“¿Qué medidas adicionales necesitamos? Necesitamos hacer más. Tenemos la posibilidad de restringir las salidas a la calle, de restringir más los contactos, de usar mascarillas, además de estrategias de pruebas en todos los lugares, como en las escuelas dos veces por semana”.

Al interior del Gobierno federal, podrían estar satisfechos con esos anuncios, ya que no todos estaban de acuerdo con la suspensión de las restricciones. El ministro de Salud de Alemania, Jens Spahn, sostuvo el sábado que el país necesitaba un bloqueo estricto de por lo menos dos semanas para reducir el rápido aumento de las infecciones. “Necesitamos otros 10 a 14 días, al menos, para reducir adecuadamente los contactos y movimientos”, señaló Spahn durante una conferencia en Berlín.

Esta postura está respaldada con las cifras del Instituto Robert Koch (RKI, por sus siglas en alemán). El organismo registró más de 17.000 nuevos contagios este domingo y otros 20.000 el sábado. Pero, según el director de la institución, Alemania podría reportar hasta 100.000 casos diarios si las infecciones siguen aumentando exponencialmente como ha ocurrido hasta ahora.

Por eso, Lothar Wieler, presidente del RKI, le pidió a los habitantes del país quedarse en casa durante la Pascua. “Hay señales claras de que esta ola será peor que las dos primeras” dijo, y advirtió que Alemania tendrá “algunas semanas muy difíciles por delante”.

Una contradicción más clara se evidenció con las declaraciones que el viceministro de Economía y comisionado federal de turismo, Thomas Bareiss, le dio al diario alemán ‘Bild’. Bareiss aseguró que las vacaciones de verano y las visitas a los restaurantes podrían ser posibles desde finales de junio, gracias a los cálculos de que el país tendría para entonces un total de 77 millones de vacunas.

Pero la postura del viceministro va en contra de lo que señaló el jefe de gabinete de Merkel, Helge Braun, quien le dijo al mismo medio que pensaba que sería posible viajar desde agosto. Actualmente, los alemanes pueden viajar libremente, aunque el Gobierno federal y los líderes estatales decidieron mantener cerrados los hoteles y centros vacacionales para intentar contener la tercera ola de la pandemia.

En escenas surrealistas tras un año de distanciamiento social, 5.000 aficionados de la música rock de Barcelona se abrazaron, bailaron y cantaron en un concierto. Pero el mar de rostros cubiertos con mascarillas mostraba que las cosas no han vuelto aún a la normalidad.

Las autoridades españolas aprobaron el concierto, en el que actuaba el grupo Love of Lesbian, como parte de un programa piloto. El proyecto de investigación estudia la viabilidad de celebrar eventos masivos, tras una prueba rápida de los invitados.

En efecto, los poseedores de entradas se sometieron a la prueba el mismo día y sólo se les permitió entrar en el estadio cuando se les envió un código de resultado negativo a sus teléfonos. Además, se comprobaron las temperaturas y los documentos de identidad antes del ingreso.

A mediodía, tres de las 2.400 personas ya examinadas habían dado positivo, dijo Josep Maria Libre, médico que supervisó las pruebas. No pudieron asistir al concierto y se les devolverá el dinero. “Esperamos que sea completamente seguro. En los próximos 14 días comprobaremos cuántos de los asistentes dan positivo en el test de Covid e informaremos al respecto”, declaró el médico.

“Estoy muy, muy emocionado. Hacía 18 meses que no nos subíamos a un escenario y a uno de nosotros aquí arriba se le saltan las lágrimas”, gritó el vocalista Santi Balmes a los fans desde el escenario cuando empezó, por fin, una de las mayores concentraciones en Europa en más de un año.

Los médicos de cuidados intensivos de París afirmaron en varios artículos de opinión que el aumento de las infecciones por coronavirus podría desbordar pronto su capacidad para atender a los enfermos, obligándoles posiblemente a elegir a los que pueden atender.

“Ya sabemos que nuestra capacidad de ofrecer atención se verá desbordada”, escribieron. “Nos veremos obligados a clasificar a los pacientes para salvar el mayor número de vidas posible. Este triaje afectará a todos los pacientes, con y sin Covid, en particular para el acceso de los pacientes adultos a los cuidados intensivos”, escribieron 41 médicos de la región de París en el periódico ‘Le Journal du Dimanche’.

Los médicos predicen que las nuevas restricciones más suaves impuestas este mes en París y en algunas otras regiones no permitirán controlar rápidamente el repunte de la epidemia. Además advierten que los recursos de los hospitales no podrán seguir el ritmo de las necesidades, lo que los obligará a practicar una “medicina de catástrofe” en las próximas semanas, cuando los casos alcancen su punto máximo.

El presidente francés, Emmanuel Macron, sigue insistiendo en no encerrar a Francia de nuevo este año, pero con el aumento de las infecciones y la escasez de camas de cuidados intensivos en los hospitales, los médicos han aumentado la presión sobre el Gobierno para optar por un confinamiento total.

Y es que la pandemia se ha agravado en las últimas semanas en la nación, que lleva varias jornadas por encima de los 40.000 contagios diarios. La situación hospitalaria es especialmente grave, el país registra este domingo un nuevo aumento del número de pacientes con Covid-19 en las unidades de cuidados intensivos, hasta 4.872, frente a los 4.766 del día anterior, según datos del Ministerio de Sanidad.

En Europa viene en camino el pasaporte de vacunación. Previsto para el 15 de junio y armonizado a nivel del bloque, este “certificado” estará disponible tanto en papel como en formato digital en la página web de los Ministerios de Sanidad de cada país de la Unión Europea. 

En una entrevista con la cadena de radio francesa RTL, el comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, dio un calendario más concreto y más detalles específicos sobre el documento de lo avanzado hasta ahora por la Comisión Europea.

Equipado con un “código QR”, indicará “su estado”, es decir, “el tipo de vacuna que se ha puesto”, “si ha sido portador de la enfermedad” y “si tiene anticuerpos”. También presentará el nombre y la fecha de nacimiento de la persona, así como el número de pasaporte, si ha tenido Covid-19 y si es portador o no de anticuerpos.

Este documento puede ser solicitado para tomar un avión, participar en un “evento importante” o entrar en un lugar público, pero no es obligatorio. Si no hay certificado, se exigirá una prueba Covid negativa. El objetivo, para el comisario europeo: “Encontrar la capacidad de convivir sin ser un riesgo”. “Tenemos que organizarnos muy rápidamente para tener la capacidad de reabrir”, precisó.

Francia, con Macron a la cabeza, insistía en que ese certificado sanitario europeo no debía depender solo de la vacunación, porque sería discriminatorio para quienes no hayan podido ser inmunizados. Así que para quienes no hayan sido vacunados ni hayan padecido la enfermedad “se pedirá un test PCR, en el que se encontrará el estado” de la prueba, recalcó Breton.

Con Reuters, EFE, AFP y AP

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