Trump reabre campaña política obviando situación del Covid y enfrentamientos racista

El presidente de EE.UU., Donald Trump, reactiva este sábado su campaña electoral con un polémico mitin en Tulsa (Oklahoma) que contradice las recomendaciones de su Gobierno para contener la COVID-19, y en un contexto que le ha merecido nuevas acusaciones de racismo en plena ola de protestas en el país.

En un clima de fuerte tensión, Tulsa se prepara para acoger el mayor acto multitudinario en un espacio cerrado de EE.UU. desde que comenzó la pandemia: un mitin en un estadio con capacidad para 19.000 personas que la campaña de Trump planea llenar por completo.

Casa Blanca: “El presidente es absolutamente antifascista”

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, aseguró este viernes que el presidente Donald Trump se opone a los simpatizantes del fascismo, aunque resaltó que tampoco comulga con quienes protagonizan “desórdenes” durante las manifestaciones.

“El presidente es absolutamente antifascista, pero también está en contra de los desórdenes, está en contra de la anarquía, está en contra de lo que hemos visto en nuestras calles”, declaró McEnany durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Las declaraciones de la vocera se producen después de que horas antes el mandatario hubiera insinuado que las autoridades actuarían con mano dura contra quienes acudieran a Tulsa, Oklahoma, a protestar aprovechando que Trump tiene previsto celebrar allí un mitin este sábado.

“Cualquier manifestante, anarquista, agitador, vándalo o maleante que vaya a Oklahoma, por favor, entended que no se os tratará como lo han hecho en Nueva York, Seattle o Minneaoplis. ¡Será un escenario muy diferente!”, escribió Trump en su cuenta de Twitter en referencia a tres ciudades gobernadas por demócratas que, al igual que otras muchas urbes a lo largo de todo el país, han sido testigo de multitudinarias protestas a lo largo de las últimas semanas, algunas de ellas violentas.

Casa Blanca: Quien asista al mitin de Trump debe “asumir un riesgo”
El Ejecutivo subraya que las directrices de las autoridades sanitarias estadounidenses, como el uso de mascarillas o el distanciamiento social, son “recomendaciones” y no “requisitos”.

En diversas ocasiones Trump ha sido acusado de profesar cierta simpatía hacia los supremacistas blancos y, más recientemente, ha sido acusado de culpar sin pruebas al movimiento antifascista de los altercados protagonizados en las protestas que sacudieron al país a raíz de la muerte del afroestadounidense George Floyd cuando se encontraba bajo custodia policial.

El presidente tiene previsto dar este sábado su primer mitin de campaña desde el pasado mes de marzo, cuando gran parte de Estados Unidos adoptó restricciones debido a la pandemia del coronavirus.

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